jueves, 12 de noviembre de 2009

La Minorista

Algo que escribí en estos días que bajé a La Plaza Minorista...
Esta mañana, antes de llegar a la Minorista
Tres negras contándose las intimidades del fin de semana
Bajo la sombra de un árbol
Un viejito arrugado vendiendo a mil
El gajo de murrapos
Luego un señor con estatura de enano
Subía a un bus un bulto de limones

Entro por la zona de ropas
Y me saludan “A la orden joven”
A los pocos pasos
un zapatero
Pinta de negro la suela de unos guayos

En el sector de mercado
Me piden 2.500 por el kilo de mango criollo
3.000 pesos vale el de lulo
Está muy caro todo
Pero en la planta baja
Se consigue en 1.600
el bulto de “papa de segunda”

La paz se interrumpe
por la gritería de seis jóvenes
Jalando una carretilla atestada de bolsas de arroz
Después una señora trapeando me dice
“Bien pueda mi amor”
y ahí consigo a 2.000 el mango
pero el señor que me los vende
regaña a una mujer flaca
“¿Por qué no anota lo que nos deben?”

Al salir tumbo un cartel con el hombro
“Carbón bolsa bulto”
es que llevo la mochilla llena de fruta
ya no me caben los 2.000 de fríjol
y el durazno no está en cosecha

Salgo del lugar y un motoneto
Promociona con su megáfono:
“ya es hora de almorzar
aquí llegó el arroz chino
recién hecho”.

sábado, 8 de agosto de 2009

Crimen Ferpecto: monólogo

Este es el monólogo que estoy trabajando en el Taller "Construcción de personajes a través del monólogo de cine" (Ver entrada anterior). Qué buen ejercicio escribirlo aquí. El espacio físico es un almacén de ropa con cuatro maniquíes de sexo femenino. Lo primero que hay que hacer antes de enfrentarse a la interpretación y acción de un monólogo, es aprenderse la letra. Eso está listo. Aquí va el fragmento (Crimen Ferpecto, Alex de la Iglesia).

¿Hay algo más atractivo para la mujer que un hombre soltero? Ellas lo huelen... Lo vi en un documental... Es algo genético que las obliga llevarte al matrimonio. La hembra quiere controlarte, y quiere dominarte, y sobretodo procrear. Tienen que mantener el ciclo vital y todo eso. De manera que seleccionan el macho, exhiben sus plumas y para cuando te das cuenta pagaste una hipoteca, tenés una manada de monstruos salvajes a los que alimentar y ¡se acabó! Solo de pensarlo me da escalofrío... ¿Es ese mi destino?... No... Aquí encontré mi lugar, mi refugio... Soy el sacerdote de un templo pagano y vivo rodeado de mis fieles...

Roxana, salvaje y apasionada. Le encanta hacer el amor en los probadores. Sus más bajos instintos salen a flote en los lugares más insospechados. El bueno de Alfonso, me admira tanto que haría cualquier cosa por complacerme. Es un pelota de mierda pero le tengo cariño. Susana, casada con dos hijos, arrebatadora, fascinante. Años de aburrimiento familiar la convirtieron en una bomba sexual. Jaime, pobre hombre, no pudo terminar Derecho porque se casó con su novia de toda su vida. Habla constantemente de sus hijos para autoafirmarse. Es un buen chico. Helena, inocente y rústica pero con un vuelo perfecto... ¡Y qué bien cocina!... Hace unos buñuelos...

Esta es la frontera, aquí termina las secciones señoras... Al otro lado del pasillo comienza el lado oscuro: la temida sección de caballeros (Aparece Antonio)... - Qué hay... (Saluda a Antonio)... Don Antonio, un profesional, más de veinte años en la casa. Le gusta su trabajo, vestir a los hombres. Aunque sospecho que preferiría desnudarlos... A pesar de su repungnante peluquín, don Antonio es el único que puede sacarme el puesto de Jefe de Planta... ¿Sabés lo que eso significa?... Ser el Rey. ser el dueño de un pedacito de este paraíso. Acciones de la empresa, comisiones sobre las ventas de todos los vendedores y con el tiempo poder acceder al consejo de dirección.

martes, 4 de agosto de 2009

Monólogos y personajes

Actualmente estoy cursando el taller "Construcción de personajes a través del monólogo de cine". Lo que se busca es crear personajes originales utilizando monólogos de películas ya hechas.
El Monólogo es un género dramático en el cual un personaje de teatro o cine analiza, reflexiona o confiesa sus pensamientos en voz alta a un interlocutor. Hay tres tipos de interlocutor: el personaje mismo, un interlocutor imaginario o un interlocutor en escena. El tipo de interlocutor es el que determina el accionar y monólogo del actor.

Para la interpretación de un monólogo hay que tener varias consideraciones:
-El espacio físico.
-La línea de acción (teatro) o Story line (cine), esto tiene que ver con la acción central de la historia.
-El interlocutor y lo que quiero modificar en él y para qué.
-Dividir los núcleos de acción o situaciones del monólogo: son las unidades de cambio, en cada situación sucede algo que no ocurrió antes ni va a ocurrir después, y los personajes se modifican para modificar a otros o a sí mismos con un objetivo (para qué).
-Construcciones de imágenes internas.
-Circunstancias dadas fundamentales: son los sucesos significativos del pasado que influyen indefectiblemente en el presente del personaje.

Es importante saber qué viene antes del monólogo, es decir, qué pasó previamente... las cosas no son gratuitas y pasan por algo. Un error recurrente en la construcción de personajes para cine y teatro es que el director le diga al actor: "Aquí tiene que sentir miedo, o llorar, o aquí se emociona"... el resultado de estas órdenes son lugares comunes o clichés. La tarea del director y del actor es encontrar esas imágenes internas, y si no las hay, buscarlas mediante ejercicios, ahondando en las sensaciones del personaje-actor. Algo muy útil para el director y luego para el actor es el Back history del personaje, es decir, su historia pasada, su infancia, su vida familiar, relaciones amorosas, educación, religión, etc.

En este taller estamos trabajando con monólogos de películas que ya fueron rodadas, a través de estos textos construímos los personajes. Es algo pedagógico. La idea después, en el futuro, luego del taller, es aplicar esta técnica, ahí sí se utilizarían los textos/monólogos del personaje que queremos crear, personajes de nuestras historias.

Bueno, uno de los ejercicios que recomiendan para empezar a trabajar en la construcción del personaje (lo primero es aprenderse el monólogo de memoria para luego poder interpretarlo y accionarlo sin pensar en la letra) es el Yo Soy, en el cual el personaje se presenta, en este caso, ante los miembros del taller. Este texto del Yo Soy espero subirlo aquí pronto, pues la próxima semana debo "pasar al tablero". Aunque en la próxima entrada voy a subir el monólogo que debo interpretar, de Crimen Ferpecto (Alex de la Iglesia).

viernes, 12 de junio de 2009

Polleíto

Seguiré crucificando poemas viejos. Aquí va esta perlita, como para seguir con la misma temática.

Nombrar tu nombre

me hará perder la herencia que nunca me dejarán

y me llevará a la tumba

Pero esto no se puede quedar así

Te volveré poema respondiendo a tus húmedas amabilidades

Pequeñuela sin rumbo

y sin rumba

 

Sabaletas fue el lugar

tu paladar mi recuerdo

tus dientes mi dolor

la ausencia de luz el motivo

 

Yo no fumaba

pero mis dedos olían ya a colilla de cigarro kool

Era la única constante de nuestros encuentros

lo presentía desde que mis dedos

rozaban tu coñito mentolado

ya con hambre de sapo

viernes, 5 de junio de 2009

La hija de la peluquera

Para no perder la costumbre de subir poemas viejos, aquí va éste, escrito hace años y dedicado a Mónica...
Llegabas aún con una muñeca entre tus brazos
como si no pasaran “esas” cosas por tu cabeza
Tu madre te traía a la casa y con ustedes
el olor a laca y el ruido del secador
se mezclaban con el pito de la olla a presión

La peluquera de mi madre
La hora de almuerzo
La hija de la peluquera

Aún recuerdo tu naricilla diminuta congestionada
y tus ojos abiertos al límite
Tu pelo recogido y las tetas de tu madre

Por ti fui capaz de volver al ruedo de la “gallina ciega”
Nunca se habló de ello pero lo sabíamos:
mientras mi hermanita buscaba sin suerte
con sus ojos herméticamente vendados
yo sentía la cálida temperatura de tu lengüita afiebrada

viernes, 22 de mayo de 2009

A un funcionario público

Este poema lo escribí hace algunos años y está dedicado a mi primer jefe.

No chilles Chinchilla

y ponte a trabajar

No seas perezoso

la comunidad no te matará

 

No chilles Chinchilla

y ponte el delantal

Los crucigramas pronto se te acabarán

Deja de chillar Chinchilla

deja entonces de cobrar la guita

 

Tu cuerpecito de arlequín

Tu pelo de payasín

Tu caminao

cuando salís a desayunar

puras tortas de pescao

 

Ponte a trabajar Chinchilla

que el gran Jefe va a bajar

Si alguien te pregunta algo

Nada sabrás

Por eso temes cada día más

 

No te sobes ahora la cabeza

No bosteces más

Quita la calva del aire acondicionado

Déjatela de refrescar

que la mañana se va a acabar

y nada has hecho ya

ni los crucigramas pudiste terminar

Varios diítas libres me tendrás que dar

 

Ahora no te pongas a amenazar

mejor escabúllete ya

y empiézate a emborrachar

Putas a buscar

mientras tus hijos y tu señora

piensan en lo ocupado que estás

Chinchilla(ya) ebria

domingo, 19 de abril de 2009

Ángela y Luli

Los berridos de Ángela se perdían ante el ensordecedor ruido de los truenos. El aguacero retumbaba en todas las paredes de la casa y el techo daba la impresión de venirse al suelo en cualquier momento. Era como si llovieran piedras. Desde el tercer piso y pegado a la ventana de mi pieza vi a “Luli” -la perrita pequinés más furiosa de la cuadra- intentando salir de la corriente de agua que habían formado veinte minutos de vendaval. Luego, su cabeza peluda se sumergió en el caudaloso río mientras Ángela empuñaba sus cabellos mojados con cara de llanto.

El dueño del restorán de la esquina se apresuró a cerrar la puerta cuando el aviso de sus promociones ya volaba por los aires. El viento soplaba con fuerza desde las entrañas del cielo y los rayos partían el gris infinito. Ángela tuvo que aferrarse al paradero del colectivo y con dificultad pudo entrar a su casa sin desviar la mirada de la corriente: la perrita no se veía más.

Las oleadas de viento querían arrancar los árboles desde sus raíces pero se conformaron con arrastrar los dos carros rojos que estacionan todos los días en esta calle. Sostenida en el marco de la puerta abierta, Ángela vio como el agua ya había invadido el living: ahora era el sofá el que flotaba con ganas de salir. A pesar del ruido apocalíptico que hacía el temporal, los gritos de Ángela se escuchaban como parte del tenebroso show. La angustia de no tener a “Luli” y parte de sus muebles la iban a llevar a perder la cordura. Afuera no había nadie y desde arriba pude ver los plásticos del paradero viajar como bumeranes, aún así, Ángela cerró la puerta de su casa, se sentó en el sofá flotante y navegó con una escoba en la mano sin dejar de gritar “LULI”, y como experta en canotaje avanzó por la corriente bajo la tempestad.