05/06/2009

La hija de la peluquera

Para no perder la costumbre de subir poemas viejos, aquí va éste, escrito hace años y dedicado a Mónica...
Llegabas aún con una muñeca entre tus brazos
como si no pasaran “esas” cosas por tu cabeza
Tu madre te traía a la casa y con ustedes
el olor a laca y el ruido del secador
se mezclaban con el pito de la olla a presión

La peluquera de mi madre
La hora de almuerzo
La hija de la peluquera

Aún recuerdo tu naricilla diminuta congestionada
y tus ojos abiertos al límite
Tu pelo recogido y las tetas de tu madre

Por ti fui capaz de volver al ruedo de la “gallina ciega”
Nunca se habló de ello pero lo sabíamos:
mientras mi hermanita buscaba sin suerte
con sus ojos herméticamente vendados
yo sentía la cálida temperatura de tu lengüita afiebrada

4 comentarios:

don carlao dijo...

vamos campeon

Rule dijo...

Jajaja, doctor carlao, CULIAO, vamos TUCU carajo !!! aguante el noroeste bolúuu

Gloria Estrada dijo...

Es muy bello, Rule, este retrato.
Ya lo había leído en otra ocasión que pasé por tu blog.
Me parece casi mágico que logres las palabras precisas y la extensión justa para poner en escena tan variadas sensaciones.

rule dijo...

Ehh Gloria, qué bueno verte por acá. Gracias por tus palabras... "poner en escena" jejeje! Un abrazo.