jueves, 12 de noviembre de 2009

La Minorista

Algo que escribí en estos días que bajé a La Plaza Minorista...
Esta mañana, antes de llegar a la Minorista
Tres negras contándose las intimidades del fin de semana
Bajo la sombra de un árbol
Un viejito arrugado vendiendo a mil
El gajo de murrapos
Luego un señor con estatura de enano
Subía a un bus un bulto de limones

Entro por la zona de ropas
Y me saludan “A la orden joven”
A los pocos pasos
un zapatero
Pinta de negro la suela de unos guayos

En el sector de mercado
Me piden 2.500 por el kilo de mango criollo
3.000 pesos vale el de lulo
Está muy caro todo
Pero en la planta baja
Se consigue en 1.600
el bulto de “papa de segunda”

La paz se interrumpe
por la gritería de seis jóvenes
Jalando una carretilla atestada de bolsas de arroz
Después una señora trapeando me dice
“Bien pueda mi amor”
y ahí consigo a 2.000 el mango
pero el señor que me los vende
regaña a una mujer flaca
“¿Por qué no anota lo que nos deben?”

Al salir tumbo un cartel con el hombro
“Carbón bolsa bulto”
es que llevo la mochilla llena de fruta
ya no me caben los 2.000 de fríjol
y el durazno no está en cosecha

Salgo del lugar y un motoneto
Promociona con su megáfono:
“ya es hora de almorzar
aquí llegó el arroz chino
recién hecho”.